La Casa Instigadora

PetrellaComo si este espacio en la web fuese insuficiente, quién sabe por qué y a medida que se fue instalando -a gusto- en la virtualidad, La Instigadora fue prefigurando su propia casa. Una casa física, real, con paredes, techo y con una historia tan antigua como desconocida.

Si hablo en tercera persona es porque siento que estoy escribiendo en nombre de Ella, pero que yo no soy ella. Puede ser que ella, La Instigadora, tenga que ver mucho más conmigo de lo que creo; es un terreno que ignoro pero que por su poder respeto y dejo que sea.

Mi bisabuelo Michele compró esta casa con el dinero ahorrado en USA donde emigró por algunos años.
Antes que a él no sé a quiénes perteneció, pero es probable que ese espacio, ya antes de ser esta casa, haya sido habitada durante siglos y que haya sucesivamente albergado a oscos, samnitas, normandos, franceses, españoles, eclesiásticos, templarios y quién sabe cuántas otras almas más de otros pueblos y comunidades.

En este momento está deshabitada y hermosa. Afortunadamente no corrió la misma suerte que muchas de sus vecinas del Borgo Storico y no quedó abandonada. Conserva muebles y enseres, algunos de ellos con orígenes que me cuesta descifrar.

Me enamoré en cuanto la conocí, a los 10 años, cautivada por sus irregularidades, sus recovecos, la blancura, el espesor de sus muros y su posición en el ápice de un pueblo de piedra. Volví para verla muchas veces y soñé con ella recurrentemente, pero sin reconocerla. Estoy sabiendo recién ahora que era Ella, atando la aparente incoherencia de cabos perdidos y como espectadora absorta de una serie de sucesos que habría que ser muy necia para llamarlos “casuales” en vista de su concatenación perfecta.
Volví a ella ahora.
O, lo más probable, fue ella quien me atrajo hacia sí. Parece querer volver a ser habitada y su chimenea, por demasiado tiempo extinta, como si quisiera arder en leños, mitigar de nuevo el frío de enero y asar castañas, papas y panes en el horno que alimenta.
Ya puedo verlo todo, ya todo es.
Petrella 4 (6) Petrella (4) Petrella 2 Petrella 1 Petrella 3 (5) Petrella 2 (2)DSC03887 DSC03895 DSC03897DSC03901 DSC03905    DSC03907DSC03910  DSC03929  DSC03939
Petrella 4 (7)

 

3 comentarios en “La Casa Instigadora

  1. Maravilloso y creativo el nombre del sitio, las recetas, las historias…¡la casa!…así imagino la de mis ancestros italianos en Génova y Bari. ¡Gracias Adriana!. El sitio es luminoso y pleno como vos.

    Me gusta

  2. Hace un rato nomás preparábamos huevos, tomate, morrón colorado, ají… ¡y el pan al purgatorio cargándose a la yema! El infierno dantesco en nuestra boca nos hizo acordar una vez más que el paraíso es un lugar que se perdió y siempre se quiere volver. Que el cielo necesita del infierno tanto como el infierno de él. Que brindar una vez más -esta vez por Petrella- nos hace acordar con mucha alegría de vos, Adriana. Instigar es probar -de a bocados- un pedacito de paraíso, y nos sentimos muy dichosos de haberlo podido compartir. Un abrazo gigante de Mora y Martín

    Le gusta a 1 persona

    • Mora! Martín!! Son parte de mi corazón y parte de esa casa que los atrajo para recibirlos y “repararlos”. Las puertas de la casa y de Petrella están abiertas para Ustedes, esperando que quieran regresar muy pronto. Su llegada imprevista fue uno de los momentos más preciosos para mí en ese lugar. Leyla pregunta siempre siempre por Ustedes. Me encantaría verlos, hermoso leerlos y leer tan hermosas palabras. GRACIAS!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s