Itadakimasu

Hoy me despertó el canto de un gallo.
Por favor, quién y dónde en este barrio puede tener un gallo?
La voz no provenía desde tan cerca, pero tampoco ha de ser tan lejos.
Y no debe ser seguramente la primera vez que ese gallo canta; es que hasta ahora no había cómo escucharlo, acallado por el unísono y perenne rugir tantos motores.
Un poco más tarde, una banda de pájaros no identificados armó un escándalo en la palmera de enfrente. Esos sí estaban más cerca. Será que ya advierten que cuentan ahora con más espacio propio deshumanizado? O ya venían haciendo bardo y yo no los escuchaba?

Hoy me despertó el gallo y en la casa no quedaba ni una fruta.
“Hay que ir a la verdulería”, dije. Se hizo el silencio.
“Voy a ir a la verdulería”, decisión transcendente y temor de no saber si la encontraría abierta y surtida.
Hacer la lista con cuidado.
Vestirme y calzarme para salir y preparar la ropa y el calzado para cambiarme al volver.
Dejar en la entrada de casa las armas de alcohol y lavandina, ambos diluidos, para gatillar todo al regreso.
Ir a pie o en auto? En auto porque cómo cargar el peso?

Salí a las calles que me parecieron perfectas desconocidas.
Llegando a la verdulería fui interceptada por dos muchachas policías con sendos barbijos que salieron de la nada. Les indiqué dónde iba, me dieron la venia y les di las gracias.

La verdulería estaba bien surtida y había cola respetuosa de los espacios sociales.
Había estado ahí sólo una semana atrás, el domingo pasado, y un par de doñas todavía le hablaban al verdulero a dos centímetros de distancia y se quejaban de la exageración y la paranoia.  Qué poco tiempo pasó, o cuánto, y cómo cambió todo. Y cómo será el mundo el domingo que viene?

Llegó mi turno. Bananas, manzanas, peras, uvas; kiwi no hay; limones, naranjas. De paso, remolachas con hojas preciosas, huevos y un par de cosas más.

Vuelvo a casa.
Y comienza la secuencia de movimientos rituales contra el enemigo invisible.
Dejo todo en una zona roja neutral hasta mañana, por si acaso, pero peras, uvas y hojas de remolacha no puedo dejarlas sin heladera: no tendría que haber comprado eso tal vez?
Me las ingenio para desinfectar y llevar esos alimentos hasta la cocina.

Mientras tanto, el almuerzo lo preparó mamá.
Nos sentamos a la mesa y sentí el valor inédito de esos platos de comida;
me acordé de mis amados Japoneses (soy tana pero mi sustento se lo debo a Japón), quienes agradecen el alimento antes y después de tomarlo.
Los japoneses, siempre adelante en el tiempo, están ya en el día después; allá ya es lunes y ya fue vencido el Gran Peligro.
Junté mis manos, incliné la cabeza ante el plato de comida y di las gracias.
Itadakimasu.

2 comentarios en “Itadakimasu

  1. Querida amiga:
    Hace algunos días que vengo con ganas de escribirte. Pero no sabía qué decirte.
    Este artículo me ha devuelto las palabras.
    Hubo un tiempo en que los católicos agradecíamos los alimentos que íbamos a recibir.
    Hubo un tiempo en que podíamos escuchar al gallo del vecino y a los gorriones de los árboles de nuestra propia calle.
    Tal vez no sea que esos seres desfrutan de un mundo deshumanizado.
    Tal vez son ellos los que nos indican donde es que está el lugar humano del mundo.
    Besos, si te cuidás me estas cuidando, Mario.

    Le gusta a 2 personas

    • Querido Mario, gracias por estas palabras. Creo en lo que estás diciendo. Creo que habíamos perdido el rumbo. No sé si después de esta catástrofe mundial surgirá o no un mundo mejor, lo importante es que cada uno haga el cambio que es esencial para cada uno de nosotros. Y cada uno sabe por dónde pasa, sólo que nadie se animaba a hacerlo y esto no nos da alternativa sino pegar el salto. Un fuerte abrazo, Mario, muchas gracias!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s