La Roma del Testaccio: Oio a Casa Mia

Oio a Casa Mia3El viaje a New York -deseado, proyectado y arreglado- se resistía a ser. Tres veces lo postergué con las consecuentes penalidades gravadas. Yo ya no quería viajar, ni siquiera me importaba demasiado perder el pasaje (el más caro que recuerde). Fue entonces cuando intervino mi gran amigo Daniel Vendelio con su propuesta mágica:

Por qué no re-ruteás el boleto y nos vamos juntos a Roma a comer???  Tengo que viajar a Europa como ya sabés;  me encantaría ver Roma con vos e ir degustando juntos por trattorie por unos días, y después cada cual sigue en su viaje.
Y además quiero que conozcas a Santa Rosa de Lima, así que podemos armar la ruta pasando por Lima, visitamos el templo, recorremos un poco y almorzamos antes de seguir viaje.

A los 15 días partimos. Un viaje reciclado, salido de una galera y perfecto en los más mínimos detalles. Nada que hacer: cuando las cosas no tienen que ser no hay que forzarlas y lo que debe ser hay que dejar que fluya por sí solo, sin pensarlo demasiado.

Llegamos a Lima por la mañana, frescos como dos lechugas. Fuimos a saludar a su Amiga Personal, Santa Rosa, cruzamos a la Iglesia de San Martín de Porres, después a caminar por el centro y a comer arroz con pato, causa de cangrejo y otras delicias que nos dieron ganas de cambiar el plan y quedarnos anclados en Lima por varios días para hacer escala en cada platillo que rezaba la carta.
Pero volvimos al aeropuerto y  seguimos viaje a Italia, vía Madrid.

Para nuestros 5 días en Roma yo había buscado un lugar que no quedase en pleno centro. La zona fue Testaccio y no podíamos haber elegido mejor porque es barrio y bien romano. Alguna vez fue marginal por ser sede del viejo matadero, pero hoy es cool, no turístico y a la vez tiene todo cerca, incluso a pie.
Yendo más atrás en el tiempo, Testaccio debe su nombre al periodo del Imperio y su historia es curiosa:
Desde los tiempos de la Antigua Roma. justo allí y desde el puerto de Ostia recalaban –entre otras cosas- ánforas de cerámica que contenían cereales, vino y sobre todo aceite. Las vasijas vaciadas se iban depositando allí mismo. Las que contenían aceite indefectiblemente se acumulaban ya que no podían volver a usarse porque no eran lavables. Se calcula que llegaron a depositarse a lo largo de los siglos alrededor de 25 millones de recipientes y que formaron una colina de 35 metros de altura. Testaccio viene del latín testaceus, trozos rotos de terracota, de ahí la toponimia.

La casa sugli alberiLa casa sugli alberi2Nuestro hogar en Testaccio fue La Casa sugli Alberi, nombre sugestivo para un departamento en el 4º piso de un edificio antiguo –sin ascensor- que asoma a las copas tupidas de añejos plátanos. La anfitriona, Elisa, nos recibió en la planta baja y demostró que es delgada, pero no débil al cargarse en sendas manos dos de nuestras valijas y elevarlas cual torbellino escaleras arriba hasta llegar al tope, donde está el departamento. Los cuartos son bellos, luminosos, modernos -dentro de su estructura ottocentesca-, pulcros y con esas frondosas ramas intentando ingresar a la habitación me hicieron pensar en la canción de Mina, Il cielo in una stanza y en el video de Martin Scorsese que es sonido de la publicidad de Dolce & Gabbana con Scarlett Johansson y Matthew McConaughey.

Y, volviendo a Elisa, la arquitecta y deliciosa dueña de ese espacio: nos recibió con un jugo de fruta fresco, nos transmitió con tanta pasión su amor por ese barrio y –sabiendo a qué íbamos- nos ilustró con tal detalle acerca de los tantos restaurantes y trattorie situados ahí mismo que incluso queriendo escucharla, no veíamos la hora de bajar inmediatamente a cenar.

Esta es la lista de lugares que nos escribió a mano:
Oio a casa mia
Felice
aa Flavio al Velavevodetto
da Bucatino
Angelina
(y muchos otros más…)

Empezamos yendo esa misma noche al que teníamos más cerca:

Oio a casa mia
Oio a Casa Mia2Eran las 21:30 del miércoles 8 Oct 2014, el lugar estaba hasta las manos de gente. Así y todo, una providencial mesa para dos nos estaba esperando.

Viendo los platos en las mesas contiguas, nos pedimos un bis di primi. En Italia es costumbre de los indecisos pedir dos tipos de pasta en un mismo plato, algo así como cuando en Argentina pedimos una pizza de dos gustos. A eso se le llama un bis y nos venía de perilla para en una única operación poder probar dos tipos de pastas a la vez. Los trajeron por separado y no en el mismo plato.
La primera pasta era tonnarelli cacio e pepe. La segunda… no podía recordar qué fue hasta que vi las fotos que yo misma había sacado: rigationi amatriciana, con guanciale e pomodoro. El guanciale es la grasa del carrillo del cerdo, a diferencia de la panceta que justamente se extrae de la panza del animal.Oio a Casa Mia4Tal fue el protagonismo de los tonnarelli que colmaron toda la escena condenando al olvido a la pasta contrincante. Los tonnarelli cacio e pepe de Oio eran lo más! Volvimos a probar esa pasta en las noches sucesivas en otros restaurantes y definitivamente no eran lo mismo.

Tonnarelli es la versión romana de los spaghetti alla chitarra o maccheroni alla chitarra de otras regiones.
Se trata de pasta all’uovo, es decir pasta fresca amasada con huevo y harina, estirada y luego cortada a través de un artefacto llamado chitarra: una madera con alambres paralelos tensos, como en una guitarra.descarga (1) Foto: La Cucina di Lalla
La masa se extiende por encima, se presiona con el palo de amasar cortando en esa operación los fideos. Los tonnarelli son como spaghetti pero bien gordos y de calibre cuadrado.
Cacio e pepe son los dos únicos ingredientes que componen el simple condimento:
Se vuelca la pasta hervida y al dente en un recipiente que contiene abundante queso pecorino rallado (cacio) y pimienta recién molida (pepe). Se agrega un poco de agua bien caliente de cocción para concluir la mantecatura, y listo el espectáculo.
Pero los platos simples suelen ser los más complejos y además sólo esas materias primas originales pueden replicar semejante sabor. No sirve usar quesos sucedáneos: sin el pecorino romano el efecto no puede ser el mismo. Por eso ni intento hacerlos acá y sólo añoro regresar a Testaccio y volver a sentarme pronto a la mesa de Oio a Casa Mia.

(continuará)

Direcciones:
La Casa Sugli Alberi Bed & Breakfast
Via Ginori 7, 00153 Roma Tel (+39) 329 92 89 578 Fax (+39) 06 57 45 218 info@lacasasuglialberi.com
www.lacasasuglialberi.com

Ristorante da Oio -Oio a Casa Mia-
Via Galvani, 43, 00153 Roma Tel (+39) 06578 2680

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