Ñoquis de batatas con crema de castañas

 

DSC01013

A mis potenciales lectores les pido: tengan piedad de la presentación y de la mala foto, porque no le hacen justicia al plato.

Era otoño del año pasado cuando llevé a mis ahijadas a cenar a Fleur de Sel, en el barrio de Belgrano. Entre tantos platillos de degustación nos sirvieron ñoquis de castañas, novedosos para mí. Ese sabor se me quedó rumiando en el cerebro hasta que en un momento me vino a la mente la receta en cuestión. Se me ocurrió que el sabor de las castañas y el de las batatas tienen muchos puntos de contacto y que  harían buena yunta. Como no tenía castañas a mano, me limité a hacer los ñoquis de batata que quedaron ricos, lástima que los asesiné con un pesto de rúcula…

Quedó la idea bollando y ahora que volvió el otoño volvieron las castañas (carísimas) y que las batatas están dulces que más no se puede, puse manos a la obra.

Esta receta no es precisamente rápida, requiere de tiempo, de paciencia y de cierta pericia para hacer ñoquis. Los ñoquis se pueden comprar hechos y se puede hacer sólo la crema. Y se me ocurre que la salsa debe quedar perfecta también sobre ñoquis o ravioles de calabaza que también podemos conseguir frescos en la fábrica de pastas.


LA CREMA ÁSPERA DE CASTAÑAS

Las castañas se asan o se hierven y a la vez se pueden hervir con o sin cáscara. Para la textura y delicadeza que imaginaba en la crema, preferí hervirlas. Usé 300 gramos de castañas que herví enteras.

1) Antes de cocinarlas hay que lavarlas muy bien porque el agua de cocción la usaremos luego tanto para hervir las batatas, para aligerar la salsa y para hervir luego en ella los ñoquis.

2) Y antes de ponerlas a hervir es necesario aplicarles un corte con cuchillo, por un lado para evitar que exploten durante la cocción y por el otro para facilitar el proceso de pelado posterior. Yo les hice un corte en cruz, y de paso me corté el dedo, por descuidada.

3) Otra consideración: colocar las castañas en olla con abundante agua fría. Es importante no echarlas en agua caliente, sino que se vaya calentando el agua junto con las castañas.

4) Llevar a hervor. Ahí son 50’ en olla normal y 20’ en olla a presión. Yo las hice en la olla a presión.

5) Cuando estén listas, retirar de la olla recordando no descartar el agua de cocción que quedará de color oscuro. No hay que sentir asco por el color del agua: seguramente en ella habrán quedado muchas propiedades de la fruta.

6) Hay que pelarlas antes de que estén frías porque ya frías no se pelan más. Primero se les saca la corteza. A tal fin nos va a ayudar el corte que habremos hecho previamente. Después se les quita la segunda piel, más fina.

7) Llevarlas al mixer agregando su propia agua de cocción, de a poco, de manera que nos quede una crema consistente, pero ligera, ni tampoco líquida. Va a absorber bastante agua. Le agregué también un chorro de crema de leche que le aportó suavidad.

Lista la salsa. Es una crema áspera porque para que quede más aterciopelada habría que colarla, paso que omití por cansancio y porque se desperdiciaría una buena cantidad de materia prima.
Verán como a los pocos minutos la salsa se irá oscureciendo por oxidación… pasando a castaño oscuro.
LOS ÑOQUIS DE BATATA

1 kg de batatas
1 huevo
Harina / Maizena (optativa) cantidad necesaria
La masa no se sala.

Hervir las batatas con vaporiera en lo posible para que no absorban agua.

Las batatas deben quedar lo más secas posible. Hay variedades de batata y papa que contienen mayor cantidad de agua. Ésas son las menos indicadas para hacer ñoquis porque tomarán gran cantidad de harina y malograrán el plato ya que el resultado será un ñoqui pesado.

Retirar las batatas del fuego cuando el tenedor logre perforar todo el cuerpo de las batatas y antes de que se despedacen. Cuando puedan tomarse en las manos, antes de que estén frías, pelar y reservar la cáscara (previamente las habremos lavado y cepillado muy bien). Pasar por el pisa papas, siempre antes de que se enfríen, porque de lo contrario el puré queda menos suave.

Agregar un huevo y amasar un poco para integrarlo homogéneamente. Cuidado que la batata no esté tan caliente que cocine el huevo.

A partir de ese punto, agregar harina. Cuánta? La cantidad que pida la masa para que se pueda amasar en chorizos sin deshacerse, pero no exagerar con la harina porque sino la masa queda dura. El punto exacto hay que medirlo con la práctica; no sé indicar cantidad exacta de harina porque va a variar según la acuosidad del tubérculo.

No amasar demasiado, manipular levemente, sin hacer presiones.

Extender choricitos cortos, cortar al tamaño deseado y pasar por el tenedor o formita (a mí me quedaron un poco grandes). Se pueden también no pasar por tenedor y es más simple y más rápido, pero quedan menos delicados. Al pasarlos les queda un huequito por donde se cuela la salsa y se exaltan así tanto el ñoqui como la crema.

Hervir inmediatamente, no dejar la masa en reposo demasiado tiempo.

Para cocinarlos se hace así: hay que tener lista la olla, con abundante agua sobre le fuego. Cuando hierva, salar con sal gruesa. Recordar que no les hemos puesto sal a los ñoquis.

Cuando arrojamos los ñoquis a la olla, éstos caen al fondo. Los ñoquis están listos cuando suben a la superficie. Es el momento de sacarlos porque si se pasa el punto se deshacen. Hay que controlar durante el hervor que los ñoquis no queden pegados al fondo de la olla, porque de ser así, no subirán nunca.

Para ese entonces, tener lista al costado una fuente  con salsa en el fondo. Allí iremos poniendo los ñoquis a medida que suban. Retirar del agua con espumadera o mejor con colador chino. Escurrir bien y volcar delicadamente sobre la fuente tibia. Ir agregando salsa de a poco y para mezclar, zarandear la fuente. Evitar revolver con cuchara u otro utensilio porque se rompen.

Las cáscaras de batata reservadas las podemos llevar a horno con aceite de oliva para que se doren. Esas cascaritas rotas van por encima del plato.

Espolvorear con almendras picadas o con un poco de canela en polvo.

Servir inmediatamente.

 

Anuncios

Pasquetta en Quinto di Treviso

 

En Italia tanto el Jueves como el Viernes Santo son días laborables, sin embargo el lunes después de la Pascua es feriado. Es lo que llaman Pasquetta o Lunedì dell’Angelo.

Nunca me quedó claro por qué este día es feriado y no lo es el Viernes Santo, pero es así, y ése es día de reunión con la familia o amigos, y como cae en primavera es común que la gente organice excursiones al campo, a la montaña o al mar, lástima que casi todos los años para esa fecha… llueve y a último momento que hay encontrar un lugar alternativo al pic nic.

Ya sea que se decida pasar el día en casa, restaurante, de viaje por el fin de semana largo o al aire libre, existe siempre un compromiso conjunto ineludible: comer, o mejor dicho: seguir el ritmo de la comilona tras la Pascua.

La Pasquetta del 2011 me encontró en Italia. No eran los días más felices de mi vida, pero ese lunes en particular, 25 de abril, resultó ser un buen día, memorable. Fuimos en grupo a almorzar a nuestra adorada Trattoria al Gallo, para nosotros da Adrianino, en Quinto di Treviso, cerca del aeropuerto. Lugar sencillo y familiar. Allí solíamos ir a comer pescado, siempre fresquísimo llegado del cercano Mercato di Pesce de Treviso, o a comer los gnocchi di patate fatti in casa.

A esos lugares habitualmente uno llega y le van sirviendo lo que hay. Si se desea comer algo distinto, se pide, pero no tienen una carta. Uno se sienta y ellos se encargan de traer todos los mimos posibles a la mesa. Ese día el menú fue de pescado.

El primer plato fue un antipasto de mariscos fríos que no llegué a fotografiar por la ansiedad que tenía.

El segundo paso fue otro antipasto de mar, esta vez caliente. Observen ese fondo de aceite de oliva. Una vez devorados los bichitos es imposible no atacarlo bañando el pan en él. Piatto 1

De arriba hacia abajo y de izquierda a derecha aparecen los siguientes actores:
CAPPASANTA (capasanta en dialecto Véneto) : vieira
GAMBERONI:  langostino.
SCAMPO: gamba
CANESTRELLI: la traducción al español que encontré fue ZAMBURIÑA. El nombre científico es Chlamys varia.

 

Tercer plato:
Piatto 3CAPELONGHE o CANNOLOCCHI: navajas.
Con ellos también vino (no hay foto): GAMBERETTI IN SAOR, o sea: camarones “in saor”.

IN SAOR: en la cocina veneciana, saor es el resultado de la cocción de cebollas con vinagre blanco y azúcar. En este preparado agridulce en un tiempo se intercalaban las sardinas u otros alimentos dejándolos en reposo así dispuestos dentro de recipientes de terracota. Este sistema de preservación fue un aporte judío que luego se difundió por todo el Véneto. Aunque hoy no se requiere de este método para conservar la vituallas, es tan rico que la tradición se perpetúa.

El banquete siguió con el cuarto servicio:
Piatto 4
SPAGHETTI CON VONGOLE E COZZE (almejas y mejillones).
Después ya estaban listos en la cocina los platos fuertes de pescado al plato, pero ya nadie osó aceptar nada más.. o mejor dicho casi nada más…

piatto 5
Para cerrar y antes del café, ammazzacaffè y finos bizcochitos, llegó el SGROPPINO, delicia digestiva venetísima que preparan con helado de limón a la crema, prosecco y vodka.

Supe que poco después que la legendaria cocinera de la casa falleció. Esa mujer prodigó tanta felicidad desde su lugar de abnegado trabajo! A ella mi gratitud por tan buenos momentos y una oración para que su alma descanse en Paz.

 

Santa Maria Madalena – Inmersión en los Morros

Créditos: Mario Guimaraes 

Tiempo atrás los papás de mi ahijada Julie se mudaron de Bernal a Brasil, tierra de mamá Nancy. La distancia no menoscabó nuestro afecto, por el contrario, aprendí a conocerlos más durante mis incursiones donde quisiera que se encontrasen. Los visité dos veces en Arraial d’Ajuda, nos encontramos también al final del verano hace tres años en las playas de Maricá. Esta vez la cita fue en su casa de Santa Maria Madalena.

Hacía rato que quería visitar ese lugar donde Nancy pasó gran parte de su infancia y del cual había escuchado muchos relatos, algunos bucólicos y otros no tanto. Las veces anteriores en que había estado en Rio o Búzios siempre había tenido el deseo de sumergirme en el verde sinuoso y lujurioso de los morros que se dibujaban hacia el oeste. Madalena está justamente ahí, en el corazón de las Sierras, tierra adentro, a 170 km de Búzios y 230 de Rio. A 600 metros sobre el nivel del mar el aire que se respira es puro, tamizado por el pulmón de la floresta y las corrientes marinas. Sus noches son siempre frescas, incluso en el más tórrido verano. Su entorno es el Parque Estadual do Desengano, en la Mata Atlántica. Todo allí y alrededor son espléndidos morros selváticos, ríos y cachoeiras (cascadas).

Antes de llegar, la primera escala fue en Búzios, donde pasé a buscar a Julie. Con ella nos fuimos a pasar el fin de semana a Rio. Me llevó a recorrer los lugares de infancia de ella y su mamá: almorzamos en tradicional Confeitaria Colombo, merendamos la interminable copa helada de Cirandinha . A la noche nos fuimos a un recital de Armandinho en el Circo Voador y antes fuimos a comer los camarones más ricos del mundo en Barbieri, en Lapa, el barrio antiguo y bohemio de Rio.
photo

El domingo temprano y con plena lluvia nos fuimos a la Rodoviaria a tomar un micro hasta Nova Friburgo, ciudad forjada hacia 1820 por colonos suizos. Ahí nos esperaba el papá de Julie y tras una hora larga de ruta en subida, bajada, curvas, contra-curvas y paisajes sinuosos y verdes, llegamos felices como niñas al calor del hogar.

Constaté que además de sus bellezas naturales, Madalena en sí es una joya por su patrimonio histórico: el centro conserva (y bien) cantidad de casas antiguas, de estilo portugués.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

¿Puede en un lugar con esas características no haber buena comida? Claro que no puede no haber. La diversidad de la gastronomía brasileña, se sabe, es descomunal y no se puede probar y apreciar todo en pocos días, pero hasta la clásica feijoada es una experiencia diferente si nos la sirven en Massa de Casa (o “lo de Franklin”), sobre la calle principal), o en Venda da Zezé en Terras Frias, porque las materias primas, todas locales y genuinas, hacen la diferencia. Gallinas y pollos son todavía  felizmente alimentados con maíz y por lo tanto los huevos lucen orgullosos sus yemas bien anaranjadas (ovos caipira). Las verduras tienen sabor de huerta; algunas suenan bastante extrañas para un argentino, como el quiabo o el inhame y otras cuyo nombre no recuerdo.

Probé en pocos días montones de delicias; no se puede apreciar tanto en poco tiempo. Pero debo decir que de todo lo que saboreé hubo un ingrediente en particular que cautivó, a pesar de no ser un desconocido: el aipim, que acá sería mandioca. Para él será el próximo capítulo de este blog.

Bar da Riva

Bar da Riva

El lugar de la foto, tan pequeñísimo como primoroso, es el Bar de Riva y no se puede pasar por Madalena sin entrar a tomar un café com bolo o un té verde helado con menta y naranja como solo ella (Riva) prepara.

Ya de regreso, el papá de Julie nos llevó en auto hasta Búzios. El tramo de 55 km que va desde Madalena hasta Conceição de Macabú es de una belleza escénica que supera el de la ruta que tomamos a la ida, llegando desde Rio y Nova Friburgo.
Nancy y Hans: cómo los extraño!


Algunos datos útiles sobre Santa Maria Madalena…

Cómo llegar:
Lo ideal es ir en auto, pero también se puede llegar en bus desde la Rodoviaria Rio con el bus lechero de la empresa
AutoViação1001 http://www.autoviacao1001.com.br/pt/ 


Donde dormir:

Lamento decirles: la casa de mis amigos no está abierta al turismo y es una pena porque son los mejores anfitriones del mundo. Cuando tuvieron sus propias posadas en Arraial d’Ajuda los huéspedes eran reincidentes porque se enamoraban del lugar pero sobre todo de esta pareja alucinante.

Las opciones entonces son: o bien hacerse de amigos, o -el paso previo- es ir y alojarse en alguna de las estructuras ad-hoc. De  los tres primeros lugares que menciono, no hallé rastros en TripAdvisor:

HOTEL GIRASOL DA SERRA
Se ve muy bien, pero fotos de cuartos no vi. Céntrico.
http://www.hotelgirassoldaserra.com.br/portal/index.php
https://www.facebook.com/pages/Hotel-Girassol-da-Serra/252993511424309

POUSADA ITAPORANGA
A un km del centro, sencilla. Si están con auto y con ganas de ir ustedes mismos al almacén del pueblo y buscar sus ovos caipira (huevos de campo) y freírlos a gusto, Itaporanga ofrece chalets con cocina propia.
http://apousadaitaporanga.com.br/

POUSADA KENTINHA
Sin pretensiones, este alojamiento modesto cuenta con varias ventajas: 1) es una institución del lugar, 2) económico, 3) super central, frente a la iglesia. Bien modesto, eso sí.
http://www.pousadakentinha.com.br/

! POUSADA VERBICARO
Esta es hermosa: una fazenda a poca distancia del pueblo. Para vivir la sierra a pleno. En TripAdvisor rankea bien, pero también es cierto que de todas las nombradas es la única que figura.
http://www.pousadaverbicaro.com.br

Dónde comer:

MASSA DI CASA (lo de Franklin), enfrente de Mercado Estela, en el centro.

CHARME DA SERRA también en el centro. Churrascaria. Es para ir de día, porque de noche las luces blancas son un poco intimidatorias.

CAFÉ DA RIVA
Queda frente mismo a la plaza principal, la plaza del Municipio. Hay un cartelito luminoso: si está encendido, el barcito está abierto.

VENDA DA ZEZÉ, unos kilómetros fuera, en Terras Frías. Argentinos no somos muy bienvenidos, pero si el paladar sabe hacer la vista gorda de este obstáculo, bien vale una visita (tampoco nos van a envenenar la comida).


El Carnaval:

Durante el Carnaval, la apacible aldea parece transformarse radicalmente. Los alojamientos quintuplican sus tarifas y muchos habitantes ponen a disposición habitaciones en alquiler aprovechando la invasión de turistas. A pesar del entusiasmo de los lugareños tentándome, creo que prefiero mil veces la Madalena tranquila que conocí.

Los lugares citados en Rio…

CONFEITARIA COLOMBO
Más de 100 años de historia se reflejan en los espléndidos salones de esta tradicional confitería en el centro carioca. Se puede ir a tomar el té o a almorzar, de lunes a viernes. Sábado abierto al mediodía. Domingos cerrado.
http://www.confeitariacolombo.com.br/site/

CONFEITARIA CIRANDINHA
Un “bar notable” en Rio. Los mejores waffles de la ciudad.
Av Nossa Senhora de Copacabana, 719  Copacabana, 

BARBIERI
Bar temático en el corazón del barrio antiguo y bohemio de Rio: LAPA. Era una vieja barbería, de ahí el nombre y la ambientación.
Abre sólo por las noches y se llena de gente que va a tomar cerveza y comer sus exquisitos “petiscos” (picadas) como camarones empanados, papas fritas con chorizo, calamares y sandwiches.
http://www.barbieribotequim.com.br/


Créditos:

Las fotos más lindas son de: MARIO GUIMARAES . Las demás son mías.

 

Jugos de fruta en Brasil: Universo Exuberancia

Naturaleza frondosa, exagerada, de formas robustas y colores vibrantes. Tierra pródiga de flores, frutos y piedras, sonidos, aromas y sabores. Eso es Brasil y eso se constata en cada rincón, incluso desde el interior de un bar urbano.

 

 

Es sábado por la mañana en Rio; mis amigas cariocas y yo buscamos un bar al paso mientras paseamos por Av. Princesa Isabel, entre Copacabana y Leme. Entramos a un bar cualquiera, que en este caso resulta llamarse Banana Tropical. Tomo en mis manos el menú y caigo rendida ante la increíble variedad de jugos de fruta que despliega. Una vez que tomó mi pedido, la moza pretende retirar el menú de la mesa, pero me resisto y le ruego que no se lo lleve. DSC00822

Leo una y otra vez la larga lista. Treinta y dos variedades de jugos de los cuales hay una tercera parte que no tengo ni la menor idea de qué son. Conozco los nombres de las frutas más comunes en portugués, y a pesar de eso me topo con un gran número de palabras enigmáticas.

Pido ayuda a mis dos amigas, ambas familiarizadas con todos esos  sabores, pero no es fácil para ellas explicarme qué es una fruta do conde, tanto menos una graviola, y ni hablar de una pitanga.

Fueron pocos días de estadía en Brasil, demasiado pocos para probarlos todos. Me siento en deuda con todas esas maravillas extrañas y tan sólo pensar en nuevas incursiones a ese bar chiquito y casi desapercibido me infunde ganas de volar inmediatamente de vuelta a Rio.

Éstos son los fabulosos frutos ignotos, casi todos provenientes de la Mata Atalántica / Amazonia, según deduje una vez de vuelta en casa y con la ayuda textual y gráfica de Wikipedia .  Estimo que dentro de 10 años todos estos nombres serán comunes para el lector.


Acerola
Malpighia emarginata o Malpighia glabra

Acerola
Acerola

También conocida como Cereza de las Antillas o Cereza de Barbados. Crece espontáneamente en América Central, las Antillas y en las zonas tropicales húmedas de Sudamérica.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Flower_of_acerola.jpg

Cacau
Theobroma cacao L.
Cacao

Cacao

Claro que sé lo que es el cacao, pero un jugo de cacao jamás vi ni imaginé. Novedad absoluta para mí.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Cacao-pod-k4636-14.jpg

Cajá
Spondias mombin

Cajá
Cajá

Otros nombres (igualmente desconocidos para mí): ambaló, ambaró, cajá-mirim, cajazinha, tapareba, taperebá, taperibá o tapiriba.
Es nativa de América tropical, incluyendo las Indias Occidentales. Se ha naturalizado en partes de África, India, Indonesia. Raramente se cultiva. 

Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Makok724.jpg?uselang=es

Caju
Anacardium occidentale

Caju
Caju

En Argentina se conoce la castaña de cajú, pero no el pseudofruto o pedúnculo floral de la planta, que es de donde se obtiene el jugo.
Es un cultivo originario del nordeste brasileño.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Colores.jpg

Carambola
Averrhoa carambola

Averrhoa carambola Este fruto es originario de la India. Ignoraba su existencia. Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Carambola_Starfruit.jpg
Carambola

Este fruto es originario de la India. Ignoraba su existencia.

Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Carambola_Starfruit.jpg

Cupuaçu
Theobroma grandiflorum

Cupuaçu
Cupuaçu

Fruto amazónico, de la misma familia del cacao. En Bolivia su utilización es industrial ya que de él se fabrican manteca, licor y otros productos de exportación.

Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/File:Cupuassu.jpg

Fruta do conde
Annona squamosa

Fruta do Conde
Fruta do Conde

También llamado fruta piña. Árbol nativo del Brasil. Me dijeron que es bastante parecida a la CHIRIMOYA (Annona cherimola) que se conoce en nuestro norte.

Goiaba (Guayaba)
Psidium guajava spp

Goiaba
Goiaba

Árbol nativo del Caribe, América Central, América del Norte y el norte de América del Sur.

Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:ARS_HPSI41.jpg

 

Graviola
Annona muricata

Annona muricata Planta de las Antillas, de crecimiento espontáneo en Amazonia, frutos grandes y espinosos y jugo cremoso y delicioso (de eso puedo dar fe). Fuente: Wikipedia. http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Soursop_(6992565351).jpg
Graviola

Planta de las Antillas, de crecimiento espontáneo en Amazonia, frutos grandes y espinosos y jugo cremoso y delicioso (de eso puedo dar fe).

Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Soursop_(6992565351).jpg

Limonada Suiça
Limonada a la que se agrega cáscara de limón. Por lo que vi: hay versiones que agregan además leche condensada.

Mangaba
Hancornia speciosa

Mangaba
Mangaba

Fruto de la mangabeira. Consumido especialmente en el Nordeste brasileño.

Fuente: http://pt.wikipedia.org/wiki/Ficheiro:Picked_mangaba_fruit.png

Pitanga
Eugenia uniflora L.

Pitanga
Pitanga

Proveniente de la Mata Atlántica, su fruto parece ser muy frágil para su comercialización en estado fresco, pero su jugo aparentemente lo capturan de alguna manera por ser su sabor muy apreciado.

Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pitanga_negra_huertasurbanas.jpg

Me llamó la atención que dentro de tan amplia lista de jugos faltara precisamente el elemento que daba el nombre mismo al bar y lo que sería lo más básico: faltaba licuado de banana! No había en Banana Tropical siquiera una banana!

Tampoco había otras tipicidades como agua de coco, caldo de cana (jugo extraído de la caña de azúcar), jarabe de guaraná, ni jugo de jabuticaba, extraño árbol de amazónico que a pesar de contar con ramas y hojas, fructifica directamente sobre el tronco.

Ni tampoco figuraba el ya bastante conocido açaí (Euterpe oleracea), al menos conocido por los argentinos que frecuentamos Brasil: para este mega-alimento, había en el cardápio todo un capítulo aparte, sólo para él, como se merece.

Acabo de enterarme que el açaí ya se consigue en nuestros pagos. Lo leí en Planeta Joy y ésta es la nota: http://www.buenosairesmarket.com/acai-la-superfruta-brasilena-ya-se-consigue-en-argentina/

La mayoría de estos frutos provienen de la Mata Atlántica de la cual nuestra selva misionera (en grave peligro de devastación) forma parte. Muchas de estas plantas deben crecer de forma espontánea también en Argentina, pero todavía, al menos a nivel masivo, ignoramos su existencia y usos.
Dirección:

Banana Tropical
Av. Princesa Isabel 254, Rio de Janeiro
https://www.facebook.com/banana.tropical.copacabana  <– en el Facebook no van a ver ni un solo jugo, pero juro que existen.